NUEVOS AIRES EDICIÓN Nº 5  | MAYO DE 2018
 
 

El FMI y los argentinos

El 25 de mayo de 2003, Néstor Kirchner, asumió la primera magistratura del país. Una de sus primeras medidas en el plano económico fue saldar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), de casi 10.000 millones de dólares, eliminando así todo tipo de monitoreo por parte de la entidad financiera. Este rumbo soberano continuó exitosamente, ya que canceló también el default (ocurrido en 2002), obteniendo además una “quita” de alrededor de 60.000 millones de dólares, un hecho considerado de envergadura inédita por el mundo financiero. A partir de ese momento, y con la afirmación de este camino en la gestión de Cristina, el plantel neoliberal encabezado por Mauricio Macri se hizo cargo del gobierno en diciembre de 2015, con un país desendeudado.

Conocido por el macrismo el real estado de la situación económica y financiera (no la mentira de la “pesada herencia”), comenzaron a endeudarse para pagar el enorme déficit fiscal que ya no controlan y donde incide la “quita” de retenciones a los agroexportadores y la excepción a los bienes personales, así como la cancelación de deudas a mineras y empresas eléctricas. La respuesta, en principio, la trajo Luis Caputo: emitir un bono a 100 años, con un interés de 7,92 por ciento sobre el capital recibido de 2.750 millones de dólares (Resolución 97/E-2017/Boletín Oficial). Esto garantizará a los inversores cobrar nueve veces el capital inicialmente invertido hasta el vencimiento del título.
El 25 de mayo de 2018, el pueblo volvió a salir a la calle, cubriendo la Avenida 9 de Julio (la cita era al pie del Obelisco) para celebrar la fecha Patria, pero fundamentalmente para repudiar el acuerdo que se pretende concretar con el FMI. Los argentinos tenemos memoria y los años `90 están “a tiro de lazo” como dice el refrán criollo.

¿Qué nos trajeron Menem y el FMI? La drástica reducción del déficit fiscal, la devaluación monetaria, el descontrol cambiario, la eliminación del control de precios, el congelamiento de salarios y jubilaciones (creación de las AFJP) y en este tiempo que transitamos de neoliberalismo macrista, se solidifica el derrumbe del mercado interno, despidos, tarifazos impagables, el quiebre de la pequeña y mediana empresa y el cierre de comercios; asimismo, el desarme de la Salud y la Educación pública. Es decir, se pone en práctica la receta permanente del FMI la que nos conduce a una descomunal perpetuación de la miseria.
La respuesta histórica del pueblo en la calle en este mayo de 2018, nos advierte con lucidez que ya ronda en el paisaje de la Argentina una consigna que no cesa de crecer: cuando la Patria está en peligro, no hay sitio para neutrales.


La Dirección